
Cazadores por naturaleza, los jaguares juegan en los grandes y frondosos árboles dentro de las islas. Hay telescopios colocados estratégicamente para observar a estos fuertes y graciosos gatos desde los mejores ángulos. Dos amplias islas sombreadas por frondosos árboles y rodeadas por un espejo de agua son el hogar, en Xcaret, del felino más grande y poderoso del continente americano, el Jaguar.
Para los mayas el jaguar era un dios y lo llamaban Balam. Símbolo de poder, señor de la noche, soberano del inframundo. Cuenta la leyenda que el Dios del Sol, se transforma en jaguar para poder viajar durante la noche por el mundo de los muertos y luchar contra él; su victoria simboliza el amanecer de cada nuevo día. Su hermosa piel moteada representa las estrellas del firmamento.
Asómbrate al ver cómo el rey del trópico mexicano no siempre tiene ese característico pelaje amarillo con manchas negras. En la Isla de los Jaguares de Xcaret, encontrarás también a estos robustos felinos con pelaje completamente negro.
Los telescopios que rodean la Isla de los Jaguares, te permitirán observar de cerca a estos majestuosos felinos mientras retozan o descansan. Una ventana abierta a un mundo que está en peligro de desaparecer y el cual es nuestra responsabilidad preservar.